Orígenes

Conocer el origen de la vida humana, del trabajo organizado y del pensamiento implica generar conocimiento y reflexionar sobre el tránsito entre un momento en el que en ese espacio no había vida humana, ni trabajo ni conocimiento y ese otro momento, en el que en ese espacio ocurren estos fenómenos biológicos y sociales.

Por ello podemos definir el estudio de los Orígenes humanos como el análisis de la transición entre un espacio y un momento sin acción humana a otro en el que la acción humana lo recorre, ocupándolo. Así, intrínsecamente, aparece la importancia del movimiento de los primates humanos en su entorno natural, como un elemento central en la comprensión de los orígenes de los humanos durante un espacio-tiempo determinados.

Tanto si estudiamos la primera presencia en el espacio terráqueo del género Homo, como si lo hacemos de los primeros habitantes Homo sapiens de la Isla de Pascua, muy entrado el segundo milenio de nuestra era, existen unos nexos generales que permiten comprender ambos fenómenos, como partícipes de una dinámica biológica y social común: la obtención de energía necesaria para la reproducción del grupo humano producirá desplazamientos espaciales, de corto o largo alcance, sobre la tierra y/o el mar y en, o, a lo largo de lagos y ríos.

Así la comprensión profunda de los Orígenes de nuestro género en el espacio-tiempo absoluto exige crear y desarrollar una base de datos que cubra, no sólo las transiciones ontológicas antiguas de prehomínidos a homínidos y de éstos al género Homo, sino también la mayor cantidad posible de escenarios en los cuales grupos humanos anatómicamente modernos recorren y ocupan el espacio, eventual o permanentemente, de forma dispersa u ordenada.

De esta manera para el IPHES resulta esencial contar con aproximaciones a los espacios ocupados por el género Homo no sólo en África o Eurasia, sino también en América, Australia y en los conjuntos de archipiélagos de los diversos mares y océanos. Las escalas de tiempo de esas aproximaciones a la ocupación espacial no interfieren en el interés que suscita en nosotros el análisis de los mecanismos de las primeras ocupaciones espaciales por parte de los grupos ya homínidos, ya humanos.

De aquí que el programa central de investigación y aplicación del IPHES denominado ORIGENES sea una viga maestra de la estrategia del Instituto, y que sea dentro de este esfuerzo a largo plazo, multiescala espacio temporal, que hemos comenzado a emprender las acciones necesarias para crear vastas redes operativas de trabajo en diferentes continentes. Nuestro objetivo pues es el de generar una base de datos abierta que permita el conocimiento operativo sobre los mecanismos biológicos, ecológicos y sociales, que favorecen el que grupos disímiles de homínidos puedan ocupar con éxito, o no, inmensos espacios naturales, o pequeñas islas o zonas continentales de refugio, aisladas, tales como los oasis, en los que el grupo, si tiene éxito, podrá superar sus propias inercias organizacionales, adaptándose a las dificultades inherentes del nuevo espacio.

Igor Parra

Unidad de Prospectiva del IPHES